El Credo

EL CREDO – Corazón de la fe

El Credo es la profesión de fe de la Iglesia Católica. En pocas palabras contiene el tesoro más grande que tenemos: la verdad sobre Dios, sobre nosotros y sobre el destino al que estamos llamados. No es solo un texto que se repite de memoria, sino una declaración de confianza en el Dios que nos ama infinito.

Desde los primeros siglos, los cristianos sintieron la necesidad de resumir lo esencial de la fe recibida de los apóstoles. Así nació el Credo, para enseñar, para orar y para mantener viva la misma fe en todas partes del mundo. Cada vez que lo proclamamos en la Misa nos unimos a millones de creyentes que, a lo largo de la historia, han dicho con el corazón: “Creo”.

El Credo nos habla del misterio de Dios Padre creador, de Jesucristo nuestro Salvador, del Espíritu Santo que da vida, de la Iglesia como familia de los hijos de Dios y de la esperanza de la vida eterna. Es como un camino que va desde el origen del mundo hasta el destino final del ser humano.

Creer no es solo aceptar ideas, es confiar. Cuando decimos “creo” estamos entregando nuestra vida en manos de Dios, reconociendo que Él es la verdad, el amor y la esperanza que sostiene nuestra existencia.

Por eso el Credo es:

  • luz para entender quiénes somos,
  • fuerza para caminar como cristianos,
  • respuesta a las preguntas más profundas del corazón.

En esta sección iremos explicando cada una de sus partes, para que el Credo no sea solo una oración aprendida, sino una fe comprendida y vivida.

📌 El Credo se desarrollará en los siguientes puntos:

🙏 Oración

Señor,
que el Credo que pronuncian mis labios
sea la fe que sostenga mi vida.
Que crea en Ti con todo el corazón,
que te siga con mis obras
y que nunca olvide
que me amas infinito. Amén.

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